The Scarecrow (2026): retrato de un trauma colectivo
The Scarecrow es de esos dramas que atrapan desde el primer episodio, pero también de esos que no son aptos para todos los públicos porque hay alguna escena especialmente dura. El rechazo, la injusticia, la impotencia, la rabia y la tristeza son algunos de los sentimientos que me acompañaron al terminar cada capítulo. Basado en un caso real ocurrido en la Corea rural de finales de los años ochenta, el drama nos traslada a una época especialmente convulsa. Tras el fin de la dictadura militar, el país intentaba mostrar al mundo una imagen moderna y preparada para albergar los Juegos Olímpicos de 1988, mientras que en muchas zonas rurales el abandono institucional era más que evidente. Eran años en los que bastaba una acusación o un chivatazo para señalar a alguien como comunista, y en los que muchas confesiones se obtenían a base de palizas y coacciones. En ese entorno de caminos de tierra, escasa iluminación y pueblos aislados, comienzan a producirse una serie de asesinatos. Des...