The Last Princess (2016): Un emotivo viaje al ocaso del Imperio de Corea
Para los amantes del cine histórico, The Last Princess es una película indispensable e imprescindible. La película logra un equilibrio notable al mezclar realidad y ficción para narrar la conmovedora vida de la última princesa del Imperio de Corea, contextualizada en los oscuros años de la ocupación japonesa.
La vida de la princesa Deokhye encarna el sufrimiento de toda la nación bajo la ocupación.
A través de su trágica historia, el filme nos muestra cómo la princesa es obligada a vivir en Japón prácticamente como un rehén, siendo utilizada además de forma propagandística frente a sus compatriotas. Fueron tiempos increíblemente duros para quienes los vivieron, y la película los retrata con gran acierto desde múltiples perspectivas. Podemos apreciar el declive y el sufrimiento de los últimos miembros de la familia real coreana, la dura realidad de los ciudadanos coreanos utilizados como mano de obra esclava en las fábricas, los valientes actos del movimiento independentista para liberarse del yugo japonés, y la implacable imposición de las autoridades japonesas sobre Corea a cualquier precio.
El peso dramático de la película se sostiene gracias a un elenco brillante. Son Ye Jin está sencillamente impecable en el papel de la princesa Deokhye; su interpretación transmite con una fuerza desgarradora la dignidad, el dolor y el quiebre emocional de su personaje.
A su lado brilla con luz propia Park Hae Il (Decision To Leave), interpreta a Kim Jang-han, un entregado luchador de la resistencia coreana.
Como sorpresa añadida, cabe destacar la breve pero muy relevante participación de Kim Jae Wook, interpretando a So Takeyuki, el aristócrata japonés con el que obligan a casarse a la princesa, reflejando perfectamente las tensiones impuestas de la época.
Una película muy buena, emotiva y necesaria para entender los últimos años del Imperio coreano. Si te gusta la historia real con una fuerte carga dramática y giros de acción, te la recomiendo encarecidamente.

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